En los últimos años, muchas pequeñas empresas y autónomos han atravesado dificultades económicas que les han llevado a una situación de insolvencia. Ante esta realidad, la Ley Concursal ha incorporado una vía más ágil y adaptada a sus necesidades: el concurso de microempresa.
¿Qué es una microempresa a efectos concursales?
Se considera microempresa aquella que, durante el año anterior a la solicitud, cumple con dos de los tres requisitos siguientes:
- Tener menos de 10 trabajadores.
- Contar con un volumen de negocio inferior a 700.000 euros.
- Poseer un pasivo inferior a 350.000 euros.
Este procedimiento está diseñado para negocios pequeños y autónomos que necesitan una solución rápida, económica y digital para afrontar sus deudas y, en muchos casos, volver a empezar.
Un procedimiento más sencillo y económico
El concurso de microempresa, regulado en el Libro Tercero de la Ley Concursal, introduce un sistema simplificado y en gran parte telemático. Su objetivo es que los empresarios y profesionales puedan tramitarlo sin los altos costes y la complejidad del concurso ordinario.
Entre sus principales ventajas destacan:
- Tramitación en línea: todo el proceso se gestiona a través de una plataforma electrónica.
- Menor intervención judicial: el juez solo interviene cuando es estrictamente necesario.
- Plazos más breves: la duración del procedimiento se reduce significativamente.
- Costes controlados: los honorarios de los profesionales intervinientes son más ajustados.
Dos caminos posibles: reestructurar o liquidar
El procedimiento ofrece dos vías distintas según la situación económica del empresario:
- Plan de continuación:
Permite mantener la actividad mediante un acuerdo con los acreedores, reestructurando la deuda y ajustando los pagos a las posibilidades reales de la empresa.
Es una alternativa ideal cuando el negocio aún es viable.
- Liquidación:
Si la actividad ya no puede mantenerse, el procedimiento facilita una liquidación ordenada, permitiendo al empresario cerrar sin cargas y, en algunos casos, acceder a la exoneración del pasivo insatisfecho (segunda oportunidad).
Una oportunidad para recomenzar
El concurso de microempresa no debe verse como un fracaso, sino como una herramienta de gestión. Su finalidad es dar una salida realista y humana a quienes no pueden atender sus deudas, pero desean cumplir con la ley y tener una nueva oportunidad económica.
En VESTA Abogados ayudamos a autónomos, emprendedores y pequeñas empresas a analizar su situación, elegir la vía más adecuada y acompañarles en todo el proceso, desde la solicitud hasta la resolución final.